Ayer fui a una conversación de chilenos en inglés en el Británico (y me resfrié caleta, aunque probablemente no esté directamente relacionada una cosa con la otra).
Fue un poco extraño. Hace unos años, solía asistir a una librería que se llamaba English Reader donde se reunían una vez por semana un grupo de chilenos y extranjeros para hacer una especie de tándem lingüistico para enseñarse mutuamente idiomas.
Esto era algo distinto porque todos los que estábamos ahí hablabamos español como lengua madre, y nuestros niveles de inglés eran bastante dispares. Mi inglés didn't suck, pero eso no es tan sorpresivo, o no debería serlo, considerando el tiempo que llevo practicándolo.
Empezé a ir al English Reader antes de irme a trabajar por tres meses a Estados Unidos durante un verano (invierno allá) en un centro de esquí, para practicar y soltar la lengua. Mi inglés era bien malo entonces, la verdad, pero al menos podía hablar.
Comencé a estudiar el idioma cuando estaba en 7º básico (ya grandecita) y a lo poco que me enseñaron ahí le sumé lo que incorporé yo misma autodidactamente. Aunque 'escuchar música' y 'ver tele' en inglés ayudan de algo, creo que lo que más me ayudó fue mi fascinación por los juegos de PC. La mayoría estaba en inglés (por Dios que no aguanto el doblaje al español, joder), y si no entendías las instrucciones, no podías jugar.
Después de los 3 meses de trabajo en USA, mi inglés mejoró exponencialmente. Los principales problemas con los que me encontré fueron que como aprendí muy poco en clases oficiales, me faltaba cierto tipo de vocabulario básico que no se usa en juegos de video normalmente, ni en papers académicos, pero sí en la vida normal. Ejemplo: tetera, corta uñas, abrelatas.
Igual después de volver, mi inglés no era perfecto. Todavía no es perfecto. Ahora leo cosas que escribí por entonces, y encuentro miles de errores. Pero el que encuentre errores significa que he seguido aprendiendo, lo que es bueno.
Hasta hace poco, yo pensaba que todo el mundo sabía algo de inglés. Es verdad, todo el mundo sabe algo, un poquititititito, pero quienes realmente lo hablan son pocos. Muy pocos. Y encontrar gente para un trabajo que hable inglés todavía sigue siendo casi misión imposible, lo que todavía me sorprende un poco.
Creo que el mayor problema de gran cantidad de gente es que no se atreven. Estoy segura que más de alguno sabe bastante inglés porque lo ha estudiado, pero abrir la boca para decir una frase en ese otro idioma... no, gracias. Miedo al ridículo, a hacerlo mal. Pero ¿qué importa? Si no se practica, no se aprende. Y si ya lo sabes y no lo practicas, lo pierdes (if you don't use it, you loose it!).
Por eso fui ayer a conversar con chilenos en inglés. No quiero perderlo.
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